"Si Mahoma no va a la montaña...
Este domingo apenas me monté en el metro estaba un muchacho bastante joven hablando a gritos en el vagón, lo primero que me imaginé es que sería una de esas personas que se montan (tipo en las camionetas por puesto o autobuses) a pedir dinero y hablar de todos sus males, pero no… me senté y traté de prestarle un poco de atención al ver que iba y venia de un lado a otro dentro del vagón, además de que nadie sacaba dinero de su cartera. Resulta que estaba hablando de la paz y esa aparente “tranquilidad” en la que vivimos, mientras estuve allí, habló de todo un poco, no tanto predicando la palabra del señor sino dando un sermón a su estilo sobre la gente que no tiene dinero pero no lo piensa dos veces para pedir prestado e irse de vacaciones, sobre lo desligados que estamos de nuestro país y las cosas que nos pertenecen, sobre el maltrato de las mujeres, etc. Acotó que tan solo tenía 23 años y estaba en ese vagón llevando sus palabras de reflexión y justo cuando me bajaba, se despidió, dándole la bendición a todos.
Etiquetas: domingo, Metro, predicador, reflexión





